El padre de Rosana le dijo alguna vez a su hija una frase muy sabia: “Una española no pega con un inglés, eso es como tomarse unas gambas con un plato de leche”. Y Marta le ha añadido algo más a la frase: “es como eso pero con un chorrito de aceite de oliva por encima”.
Como en todo el mundo, en todas las culturas, sociedades, etnias, familias, etc., no se debe generalizar porque siempre hay excepciones, pero hasta la fecha (y sobre todo, después de este fin de semana) me he dado cuenta que las gambas y la leche…poca excepción pueden tener...
No se como serían las generaciones anteriores de ingleses (bueno, quizás eran como Thomas que es un encanto, quien sabe) pero las de ahora, por lo menos en Luton, dan un poco de pena. No hay noche ni bar en el que no hay una pelea así que hay que andarse con mucho ojo para no salpicarte de alguna.
De la comida ya no voy a hablar porque solo hay que verme (menos mal que hoy Noemi me ha preparado una coliflor con gambas para chuparse los dedos y me he olvidado de los pollos radiactivos, el pescado grasiento rebozado y las patatas fritas de obligatoria presencia en cada uno de las cafeterías, bares o puestos del país. Y además he tomado café en condiciones).
En España nos quejamos de los piropos de los albañiles o del pesado de la discoteca que no nos interesa pero ahí sigue intentando ligar. Por lo menos los piropos o los intentos de “ligoteo” allí llegar a tener su gracia. Aquí no hay un pesado de discoteca, hay un regimiento de pesados babosos y borrachos (la mayoría feos) que no sabe ni una sola frase graciosa para decirte y que si te descuidas se lanzan a tocarte (ayer un chico le dijo directamente a Noemi: “déjame verte la tetas” mientras se intentaba abalanzar sobre ella).
Para colmo puedes ver al más guapo del bar ligando con la más gorda, hortera y fea de la discoteca (que necesita todo el bar para moverse y te vayas donde te vayas te la encuentras detrás dándote empujones). Claro, la más guapa del bar, la típica barbie inglesa (que hay que reconocer que hay chicas guapísimas) está bailando entre babosos feos, con un vestido que llega justo donde la pierna pierde su nombre, sin medias y espatarrándose sin importarle que todo el bar sepa el color de sus bragas…
Este ha sido el paisaje desolador de este fin de semana así que mis ganas de volver a España crecen por momento. Se que voy a echar de menos a mucha gente de aquí, que aprovecharé la mínima ocasión para venir a ver a estos nenes (encima Arturo hoy me ha recibido con un pedazo de abrazo que me ha hecho olvidar todos los “go away” “fuera” q me ha dedicado en estos meses). Que esto de estar con nenes me hace echar mucho de menos a la telefonista Eva, al empanao’ de Pablo y al borrico de Carlos…Si es que cada punto positivo de aquí tiene sus dos negativos de respuesta.
Algo que echaré de menos serán los zapatos. Bueno, la ropa en general es más original que en España, lo malo es no tener dinero ni espacio en la maleta. Aunque de horteradas también van sobrados y lo peor de todo es que lo más hortera es lo que se copia en España el mes siguiente. Ayer fue la primera vez que vi a una chica a la que le sentaba bien un body apuntillado al estilo Madona en los 80…
Cada vez veo más cerca el final de mi experiencia, me da miedo que esto acabe y no quiero pensar mucho en si lo he aprovechado o no, quizás por eso vuelvo a sacar los putos negativos, para crearme más ganas de volver.
Escucho:Se acabaron las lágrimas (Huecco y Hanna)
Para Noemi ;)
Dedicado a ti
Hace 11 años
