Mostrando entradas con la etiqueta Platero y tú. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Platero y tú. Mostrar todas las entradas

jueves, 15 de abril de 2010

Necesito escuchar experiencias parecidas

Bien lo dice el refrán: mal de muchos, consuelo de tontos. Y lo mío es muy tonto, pero me consuela escuchar historias de gente que ha salido de Erasmus o se ha ido a otro país, por cualquier circunstancia, durante una temporada y ha cogido unos kilos. Desde aquí hago un llamamiento a la gente que haya vivido algo como yo: Durante mis dos primeros meses en Londres engordé 7 kilos y ahora tengo miedo de pesarme porque creo que no solo no he soltado ninguno, es probable que haya cogido alguno mas. Así que cuando acabe mi periodo aquí (a finales de junio), desde mi llegada a Inglaterra hasta entonces habré cogido unos 9 kilos.

El “consuelo de tontos” se basa en que la mayoría de la gente que pasa por esto recupera “su cuerpo” una vez regresa a la rutina española. Es decir, me gustaría saber de esa gente que ha vivido algo parecido y su experiencia sobre “como adelgazó en España”.

Cambiando de tema, mi paquete, mi ansiado y esperado paquete con pipas, resolí, almendras y medicinas, no ha llegado, es más, ha sido devuelto a mi hogar en Cañaveras sin ningún tipo de nota que explique el porqué de la devolución. Mi profesor de inglés y el cartero de mi pueblo están de acuerdo en sospechar que se debe a que estos ingleses escucharon líquido en el paquete y dijeron: “ala, esto vuelve para España, que a saber que será”.

Una vez superado este “mini-trauma” debo contar que en la casa estamos eufóricos con el nuevo miembro de la familia: un auto caravana con el volante en el lado europeo. Yo quiero una igual para ir a hacer viajes por el mundo sin preocuparme de buscar albergue.

Volviendo a los kilos. La gente que me conoce sabe que soy un poco dura conmigo misma cuando hablo de mi físico, así que ante la duda de mis palabras conseguí una prueba del nuevo estado de mi cuerpo, acorde con el nuevo paisaje. Salí a bailar salsa con una camisa sin manga y, justo ese día, Thomas se llevó la cámara. No voy a adjuntar las fotos aquí pero si dejo mi preferida, en la que María (española, profesora de salsa, que lleva aquí 17 años) me enseña como colocar los brazos en un paso determinado.



Mis padres han visto todas las fotos y también mi hermana. Me he quedado bastante aliviada, no solo porque a mi hermana le ha gustado mi camiseta si no porque, el Antonio, ha centrado su comentario en la única parte de mi cuerpo que no me importa que engorde. Si él, que me mira con buenos ojos, ha destacado ese aumente, me queda la esperanza de que el resto de los hombres también presten atención a la misma parte del cuerpo y no caigan en mirar a mis michelines…

En fin…que tenga tanto donde agarrar y a nadie que me agarre…

Escucho: Si tu te vas (Platero y tú)

martes, 16 de marzo de 2010

Se acumulan las historias

He vivido una noche irlandesa en un pueblo perdido de inglaterra. He vuelto a Londres y he visto por allí a Judith. Un diluvio me soprendio con los niños en el parque y las clases siguen siendo algo aburridas. Tengo plan de jueves universitario por Luton y voy a pasar la noche del viernes en un aeropuerto despidiéndome de Carolina.

Alguna de esas historias necesita algún detalle más y llegará, pero también se me han acumulado imagenes y creo que ha llegado el momento de un pequeño repaso gráfico a mis últimas semanas.

Aquí el vino Don Simon tiene botella de cristal y menos de un litro de sangria cuesta más de cuatro libras. Se que, al menos en casa, lo he contado pero no había aportado pruebas:




Para mi cumpleaños hice zurra, tiramisú y una magdalenas y, más tarde unas galletas. De sabor la gente dijo que estban muy bien. Esta era la apariencia:









Y esta es la tarda que me regaló la familia, la primera de mi vida con un "Happy Birthday!" escrito en ella:


Esto es todo por ahora. se me ha hecho tarde...

Escucho: Si miro a las nubes (Platero y tú con Extremoduro)