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jueves, 10 de diciembre de 2009

La insoportable Ana (3ª parte): Excursiones

Como bien me ha recordado ella misma en su comentario, una ardilla casi salta a mi cara mientras mi hermana intentaba hacer una foto con el animal en mi pierna.
En nuestra excursión a Greenwich también vimos a algún a ardilla a la que le gustaba acercarse a los humanos. Carolina dice que son muy descaradas.

Llegamos hasta el meridiano 0 en barco, eso sí, antes hicimos una paradita para ver el famoso Tower Bridge y todo lo que le rodea. Después, a mi no se me ocurrió otra cosa que cruzar el Támesis por debajo. No me cuerdo de las medidas del túnel pero se que lo cruzamos dos veces.

A la vuelta, sintiéndolo mucho, Ana tuvo que montar en metro. Había escaleras normales y casi muere, esta vez no de pánico, de cansancio.

Cerca de la Catedral de St Paul comimos en un buffet oriental. Fue la comida más original y muy rica, la verdad, aunque lo de los palillos no acaba de ser lo mío. Desde allí fuimos a Primark (otra visita obligada, sin duda) y a alguna tienda de Oxford Street, todo para hacer tiempo para ver el musical “We Will Rock You”, que solo se puede calificar como genial.

Antes de ir a dormir decidí llevar a mi hermana a algún pub para que conociera un poco la vida nocturna de Candem Towm. En ese momento ya había quedado olvidado que cogí un autobús en la dirección incorrecta y por eso el plan de ver el British Museum tuvo que posponerse al domingo. A esto hay que añadirle que en el quinto pimiento de la ciudad tuve que imprimir el billete para nuestra excursión del sábado.

La visita al Castillo de Windsor, Stonegehe y Oxford fue una locura, todo de corre prisas y sin tiempo ni si quiera para comer o ir al baño (que se lo pregunten a la pobre vejiga de mi hermana). De coincidir con Ángela, que también estaba en Oxford, ni hablamos. Pero la verdad es que estuvo entretenido, aunque solo fuera por escuchar al guía irlandés hablando español.

Lo más indignante es ver que la marca del rayo de Harry Potter en el suelo de Oxford es una visita turística obligada (con la cantidad de cosas más interesantes que habrá para ver…)

Al regreso a Londres una intensa lluvia nos esperaba y nosotras esperábamos al autobús número 24, pero no apareció. Llegamos tarde a nuestra cita con Adam. Habíamos quedado con él para cenar y para que Ana se despidiera de él. Y como siempre no se quedó corto de comida…

Después del atracón de pizza (creo que la mejor que he probado en mi vida) y hamburguesa, no nos quedó más remedio que ir a un pub a tomarnos un chupito que nos ayudara a digerir todo.

Carolina y yo nos quedamos un rato más esperando a Lino. Descubrí un buen sitio en la zona al que tengo que volver, eso sí, la próxima vez disfrazada porque allí estaban todos los renos de Papa Noel juntos.





Escucho:Let me Entertain you (Robbie Williams)



(Espero que te guste Ana)