Desde que he llegado aquí las cosas no han cambiado mucho. El clima se ha puesto más húmedo que el londinense, sigo sin saber que voy a hacer en enero y creo que he cogido un kilo más gracias a aquello de “como de esto que ya hace mucho que no comes…”. Por lo que creo que ya son 7 los kilos aumentados en un solo mes. No se me reconoce y no pienso repetirme los análisis que con media más de media docena de kilos menos me alertaban de mi colesterol.
Con este prometedor balance, ¿puedo sacar cosas positivas de la experiencia? Pues parece que sí. He conocido a grades personas y cuando vuelva puede que mejore mis bailes con clases de salsa. Y el inglés parece que no ha estado mal del todo. Mi IELTS fue de 6. No es un mal resultado teniendo en cuenta que el writing me baja la nota, cuando normalmente es lo que mejor se meda. Es decir, q sin los nervios que pasé y con más tiempo mi inglés no es tan patético como me hicieron pensar las chicas de recepción del ambulatorio y el chico de una tienda de móviles.
Por si fuera poco, la última noche conocí a un chico que dijo estar trabajando en un proyecto sobre un nuevo canal de televisión. Yo le seguí el cuento sin acabar de creérmelo mucho. Hoy me ha llamado y me ha dicho que hablaríamos más tarde porque me ha pillado en mal momento.
Parece que elegí la fecha perfecta para volver porque, a pesar de haber llegado con más de una hora de retraso el domingo, el día siguiente el aeropuerto estaba peor y también las carreteras. Reconozco que no daba muy buena espina ver a las quitanieves limpiando las pistas, pero aquí estoy. Me he cortado un poco el pelo y he disfrutado viendo el festival del colegio con mis sobrinos actuando.
Mi vuelta se planea para enero. No se si volveré a Londres o a Luton. En el segundo lugar me espera una familia con dos niños pequeños y me gustaría que mi futuro fuera ser su au pair por unos meses.
Pero espero pasar fines de semana “rumbeando” con Carolina y, ya de paso con María y Guille que llegan a Londres el 12 de Enero. El penúltimo día hice de enlace en aquella ciudad y fui algunas de sus posibles habitaciones. Espero que lleguen a un buen acuerdo con la propietaria.
Debo reconocer que en muchas ocasiones me he sentido sola, no sabía donde estaba ni para donde iba y creo que esos desordenes me han influido mucho en la alimentación y así me ha pasado. Pero también debo reconocer que he pasado momentos inolvidables y creo que en este corto periodo he aprendido muchas cosas, no solo a perfeccionar mis tortillas de patatas y más vocabulario y expresiones inglesas; he aprendido a valorar a los míos t a ser un poco más valiente en muchos aspectos.
A pesar de haber hecho el loco tanto o más que en España, creo que he madurado pero me falta mucho por mejorar. He sido consciente de que necesito valorarme un poco más y confiar en mi misma, intentar dejar de lado las inseguridades en las cosas importantes y no permitir que los nervios me jueguen malas pasadas.
A los que me han mandado su cariño: ¡GRACIAS! Y también a los que han leído este blog. A los que hacían comentarios y a los que lo comentaban en privado. ¡GRACIAS! A aquellos que cuando me sentía sola en Londres me hacían sentir querida con cuatro frases.
Seguiré escribiendo mis planes, si surgen y mis aventuras cuando lleguen.
Escucho: Enfermo (Pignoise y Melendi)
Dedicado a ti
Hace 11 años











